lunes, 23 de febrero de 2009

XXII Travesia a Remo Santa Pola Tabarca

Este domingo 1 de Marzo se celebra la XII Travesía a remo Santa Pola - Tabarca - Santa Pola. ¡¡¡Os esperamos a todos allí!!!

martes, 17 de febrero de 2009

Sobre la enfermedad de Behçet

REBELIÓN EN MÍ

No me defienden y yo quisiera que sí. Quisiera que, como casi siempre, hagan su trabajo. Que velen por mi seguridad, que eviten que me ataquen otros, en lugar de atacarme ellos. Quisiera no tener que recurrir a la fuerza externa para reducirlos. Quisiera no tener que matarlos un poquito para que así ellos no me maten un poquito a mí.

La rebelión empezó cuando la seda llegaba de lo lejos. Ella invadió un país detrás de otro, y siguió invadiendo y marcando para siempre, hasta hoy, el camino de la ruta que llegaba de las Indias. Y como un desgraciado sorteo del cual es difícil que salgas premiado, fue señalando y marcando algunas pocas vidas de por vida. Señaló, aunque no muchos se enteraron.

No conforme también viajó en el tiempo. Yo tenía 21 años cuando no la conocía y se me presentó. El síndrome de Behçet, también conocido como la enfermedad de la Ruta de la Seda, me señaló con su dedo sorteador. Mis defensas, las que guardan las murallas de mi cuerpo para que ningún intruso intente hacerme daño, dejaron de mirar hacia afuera para disparar hacia dentro. Pasaron de ayudar y atacaron como si yo fuese su enemigo. Y así hacen cada cierto tiempo. Ni los médicos, ni nadie, saben por qué.

Para la lucha conmigo mismo he encontrado pronto el arma que reduce a mis defensores atacantes, y así sólo he tenido que pasar dos grandes batallas en los últimos años, pero ninguna guerra se parece a otra. Otros amigos más fuertes que yo siempre están en batalla a la espera de pequeñas treguas que les dejen vivir como lo haces tú.

Pero la del Behçet, como otras tantas guerras de otras miles de enfermedades de esas que algunos llaman raras cuando quieren decir que son poco frecuentes, no es fácil. Las empresas que investigan soluciones a las enfermedades no quieren curar, quieren llenarse el bolsillo. Da igual que sólo en España seamos 3 millones de afectados directamente por más de 2000 enfermedades distintas. Y hay que entenderlo, el dinero manda en un sistema en el que siempre habrá pies pisando pies. Mientras, nosotros haremos caer bombas sobre conciencias, que son baratas y más rápidas en hacer efecto. Como ésta.
MG.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Pon algo de tu parte, por favor.

Hace algunos meses (quizá ya muchos) se aprobó en el Congreso, por primera vez, el Plan de Acción para las enfermedades raras, esas que son sólo 2000, que sólo afectan a 3 millones de personas en España, además de sus familias, esas que ni si quiera algunos médicos conocen, esas que ni si quiera tú sabes que existen y esas que se tienen que superar sin tratamientos adecuados porque las empresas farmacéuticas no quieren gastar su dinero en investigar algo que afecta a tan "pocas" personas como tú o como yo mañana.

Por eso te pido, de corazón, 20 segundos para firmar y solicitar al Gobierno de España, así como a las Administraciones Autonómicas que se comprometan aquí y ahora con las miles de familias afectadas. Para ello haz lo siguiente:

Entra en http://www.enfermedades-raras.org/ en la parte superior está el apartado "Como puedes ayudar". Poniendo el ratón encima te aparecen varias opciones, una de ellas es "Otras formas de colaborar", al pulsar en esa opción te aparece una nueva página y una de las opciones es "Actúa: danos tu firma para impulsar el Plan de Acción para las ER", pinchas y ya estás en la página donde debes rellenar unos datos y pulsar envíar. Con esto ya has firmado.

Gracias,
Javier Marco.


miércoles, 4 de febrero de 2009

LA ISLA DE TABARCA


La "Nueva Tabarka", la Isla Plana, Planesia o también llamada Isla de San Pablo.

Cuando hablamos de Tabarca en este nuestro mundillo del remo, la asociamos de inmediato a la Travesía con la que abrimos nuestro campeonato todos los años, pero es innegable que esta pequeña isla de apenas 1,8 kilómetros de largo por 400 metros de ancho es una gran desconocida y merece que hablemos un poquito de ella cuando menos para acercar a aquellas personas ávidas de aprender alguna curiosidad que otra de esta pequeña isla tan cercana y a la par tan desconocida.

A nivel Geológico, Tabarca es en realidad un archipiélago conformado por la isla de Tabarca, y los islotes de La Galera, La Cantera y La Nao. El pequeño pueblo de Tabarca se encuentra en la isla, y la piedra de construcción de la que se abastece es de la isla de La Cantera que está conformada por arenisca; el resto de la isla es de naturaleza volcánica. A parte, La reserva marina de Tabarca fue la primera reserva marina declarada de España en el año 1986, y además está declara como zona ZEPA (Zona de Especial Protección para Aves) debido a la abundancia de especies de aves que acuden a esta isla.


A nivel histórico, la isla que hoy conocemos tiene su origen en el siglo XVIII, y el nombre le viene de la isla Tabarqah, en el extremo noroeste de Túnez. En 1741, el rey de Túnez invadió aquella isla e hizo prisioneros a sus habitantes, de origen genovés, que poco después pasaron a ser esclavos del Sultán de Argel hasta que, en 1768 fueron liberados con el pago de un rescate que aportó el rey español Carlos III. El propio monarca, Carlos III determinó la construcción de un poblado fortificado en la isla situada frente a Alicante, que repobló con los excautivos para, entre otras cosas, frenar su uso por los piratas berberiscos que utilizaban el pequeño archipiélago como centro de operaciones de ataque a la costa levantina. Nació así una plaza militar que fue habitada por los genoveses liberados, que en recuerdo de su Tabarqah natal la bautizaron con el nombre de Nueva Tabarca.

Estos genoveses que repoblaron esta isla se tuvieron que dedicar a las faenas del mar. Así lo dice, al menos, un insigne cronista Viravens: "los tabarquinos que procedían de una isla cuya principal industria era el coral, se dedicaron desde luego a ejercer su profesión de pescadores adquiriendo los instrumentos necesarios para ellos". Dedicados, pues, a este noble oficio en el que se distinguieron por su destreza, ganaban el sustento de sus familias pues el mar de la Nueva Tabarca es fértil en alaches, sardinas, bonito, atún, boga, lampuga, salmonete, ostras, caracoles y gambas. Allí establecieron la almadraba en el mar que media entre la isla y La Galera, para hacer la difícil y muy peligrosa pesca del atún....



Antiguamente se encontraba una pequeña población de foca monje (o lobo marino) que fue exterminada por los antiguos pobladores por ser su competencia a la hora de pescar mero, principal pez de interés comercial. Existe todavía al sur de la misma la Cova del Llop Marí (Cueva del Lobo Marino) en referencia a esta especie ya desaparecida del litoral alicantino y mediterráneo en general. Y como no podía ser de otra manera esta isla no está exenta de su leyenda con respecto a este particular Aprovechando la oscuridad de la noche, los habitantes de Tabarca se atreven a penetrar en la gruta y, tirando al mar sus anzuelos, pescan al Llop Marí. La cueva es de aspecto fantástico, y entre las estalactitas que cuelgan de la techumbre se ven concavidades donde se recogen las gaviotas.

A finales del siglo XIX, la gruta recibió la visita de dos enormes lobos marinos. Allí se cobijaron para recibir el nacimiento de su primer hijo. Pero los isleños consideraron aquello una invasión y un peligro, pues iban a destruir las redes y a comerse la pesca.
Esperaron a una noche de luna llena y atraparon a la pareja por sorpresa. El miedo precipitó el parto de la hembra, cuya cria nació muerta. Fue tal su tristeza que también la madre murió. Y el padre, en su soledad más angustiosa, lanzó aullidos de dolor y de rabia que perforaron los tímpanos de los isleños durante 3 días. El tiempo que tardó en morir.


Hay habitantes de Tabarca que afirman que su cadáver está aún en las profundidades. Y las noches de luna llena, desde la gruta, lanza ayes lastimeros que se escuchan desde la misma Santa Pola. Pero luego, en el mar, se forma una procesión de lecholas, calamares, lisas, sepias, salmonetes y langostas, que asisten a un curioso cortejo fúnebre. Y en el fondo de la gruta, se extienden como alfombra, las algas, esponjas, petrosias y axineles. Un funeral en honor a aquel gran lobo marino que murió de soledad añorando a su familia. Y que aprendió a llorar después de muerto.
Roberto Espuig.

lunes, 2 de febrero de 2009

REMEROS DEL C.N. SANTA POLA FINALIZAN LA "IV MARCHA A PIE Y CARRERA POR MONTAÑA SERRA DEL COTO-MONOVAR". CRÓNICA.


La jornada comenzó a las 5 de la mañana con una orquesta de despertadores que solo desentonaron en el caso de Lolo, permitiéndole dormir esa escasa horilla de más que siempre viene bien. Una vez todos reunidos partimos rumbo a las Casitas del Señor, donde una vez aparcados los vehículos cargamos las mochilas a nuestras espaldas y nos dirigimos a recoger nuestros dorsales.

La prueba no se anda con tonterías y en apenas cien metros ya se empieza a subir sierra. Los caminantes que parten en primer lugar empiezan a formar ese cuerpo multicolor de una fila que serpenteará por la sierra marcando el camino a seguir al resto de participantes. A priori la prueba esta calificada con una “dificultad alta”, y a pesar de que al principio, cargados todos de fuerza, se piense que no va a ser tan durita la cosa, pronto se encargará lo escarpado del terreno de demostrarte lo contrario. Se subió el primer repecho de unos 900 metros de altitud con relativa facilidad, y se comenzó a bajar lo ascendido, en el ultimo tramo de ese descenso, donde se cortaría con los atletas que corrían la prueba, y tras dar los pertinentes ánimos a los corredores se procedió a encarar la que sería la peor de las pendientes en la prueba con diferencia, cuando menos bajo mi novata perspectiva. Subimos una pendiente que podría andar perfectamente en los 70º de inclinación, sobre todo en su tramo final, donde lo escarpado del terreno, unido a las piedras sueltas que conformaban su superficie de ascenso, sueltas la mayoría por el paso de todos los participantes, dificultaban muchísimo un ascenso seguro del mismo. Pero bueno, supongo que en esos momentos cualquier participante solo piensa en alcanzar esa cima que le de la tranquilidad de haber pasado el peor de los tramos. Ya a partir de aquí se recorrió la cima y se volvió a descender para hacer un tramo relativamente llano y rematar la prueba con un ascenso continuó y una bajada más pronunciada que se vería dificultada por la aparición de la lluvia.

Bajo mi punto de vista la prueba deja un mejor sabor de boca de lo esperado, debido a que al final para los novatos, como era mi caso, se convierte en una lucha fraticida entre el terminar la prueba y el abandono de la misma, pensamiento este que debo reconocer se produjo en varias ocasiones en mi mente al ver los puestos de control y no por falta de ganas sino por los pinchazos en mi rodilla izquierda y el casi insoportable dolor en mis dedos por no llevar un calzado adecuado. Pero es innegable que una vez estirado el pelotón de caminantes y corredores, y llegado ese punto donde se supera el cansancio y casi el dolor y se anda por inercia, se empieza a disfrutar de la tranquilidad y los parajes que tan solo la montaña puede ofrecer, y si, como es el caso, acompaña una calma lluviosa más que mejor. Aquella conjunción de elementos y la continua compañía de Lolo, no dejándome atrás en ningún momento ni permitiendo que me descolgara y velando continuamente por mi seguridad, fue en realidad lo que me hizo seguir adelante hasta el final. Lo único que uno acaba odiando de verdad son las piedras, si bien es cierto que aquella zona está llena de canteras y que de la montaña no se puede esperar mucho más lógicamente, pues al final del recorrido total solo un 4% está exento de pedruscos de un tamaño considerable y zarzas.

Como conclusiones finales yo saqué en claro que las mochilas que te venden como impermeables no lo son tanto, y que es importantísimo el llevar un calzado apropiado (del que yo llevaba no me sobraba nada en la puntera, y llevar el pie tan prieto, y los dedos hinchados por el esfuerzo hizo que me sangrasen algunos dedos, de eso me di cuenta cuando llegué a casa, me saqué los zapatos y vi los calcetines). Es importante el preparar medianamente este tipo de pruebas tan exigentes tiempo antes para acostumbrar las piernas al esfuerzo que les espera. Pero os puedo asegurar que no cambio ninguno de los sufrimientos de ayer por ese momento donde bajo una lluvia de cántaro que arreciaba, entre hombro con hombro con Lolo cantando el Himno de Alfa Lucho Force y fuimos recibidos por el General tras una línea de meta que ya habían desmontado y todo.
Si tenéis que hacerla o no, eso ya depende de cada uno, pero os aseguro que merece la pena.
Roberto Espuig.